¡Hola, amantes de la belleza y las tijeras! Sé que muchos de ustedes, al igual que yo en mis inicios, sienten una verdadera pasión por transformar melenas y realzar la belleza.

Es un arte que requiere talento, esfuerzo y muchas horas de pie, ¿verdad? Pero, ¿cuántas veces esa pasión y dedicación no se ven reflejadas en nuestra cuenta bancaria?
Hablar de dinero en nuestro sector a veces es un tema delicado, casi un tabú, pero ¡es hora de romper con eso! Especialmente cuando vemos cómo el mercado está en constante evolución, con nuevas técnicas, productos innovadores y una demanda creciente por estilistas de primer nivel que dominen las últimas tendencias.
No es justo que tu habilidad y experiencia se queden sin el reconocimiento económico que merecen. Saber cómo negociar tu sueldo no es solo un truco; es una habilidad esencial que puede catapultar tu carrera y asegurarte el futuro profesional que siempre has soñado.
¿Cansado de sentir que tu esfuerzo no se valora lo suficiente? ¿De ver cómo otros, quizás con menos talento o dedicación, obtienen mejores condiciones laborales o un salario más elevado?
En la era actual, donde la imagen personal es clave y el talento se cotiza al alza, entender el valor real de tu trabajo y saber expresarlo de forma efectiva es más importante que nunca.
No se trata solo de pedir más, sino de demostrar con hechos por qué lo mereces y cómo tu experiencia, formación y habilidades impactan directamente en el éxito y la reputación del salón.
He sido testigo de cómo muchos colegas han transformado completamente su situación financiera y profesional solo aplicando unos cuantos trucos clave que te voy a desvelar, trucos que te darán la confianza para pedir lo que realmente vales.
Prepara tu bloc de notas, porque a continuación vamos a descubrir juntos esas estrategias de negociación salarial que, te lo aseguro, cambiarán tu futuro como peluquero o estilista.
¡En el siguiente post te lo explico todo al detalle!
Conociendo a Fondo el Verdadero Precio de tu Magia en las Tijeras
Tu Portafolio de Éxitos: Habla por Ti Mismo
Amigos y colegas, ¿alguna vez se han parado a pensar realmente en todo el valor que aportan? No es solo cortar el pelo; es arte, es escuchar, es entender la personalidad de cada cliente y transformarla en una imagen que les haga sentir seguros y felices.
He visto a muchos estilistas, y me incluyo, subestimar lo que realmente valemos. Recuerdo una vez que estaba tan enfocada en perfeccionar una técnica nueva que olvidé por completo documentar el antes y el después de mis clientes.
¡Qué error! Desde entonces, me propuse crear un portafolio impecable. Incluye fotos de alta calidad, testimonios de clientes satisfechos (¡sí, pídanselos sin vergüenza!), y detalles de cursos o especializaciones que hayas tomado.
Piensa en ello como tu carta de presentación visual y experiencial. Cuando te sientes frente a tu jefe o un nuevo empleador, no solo vas a hablar de lo que *crees* que puedes hacer, sino de lo que *ya has hecho*, de forma tangible.
Esta es tu historia de éxito, tu prueba irrefutable de que lo vales. He comprobado que presentar un dossier bien curado no solo impresiona, sino que eleva tu estatus profesional al instante.
No es solo un álbum de fotos; es la prueba de tu experiencia y tu sello personal.
Tu Experiencia y Formación: La Base de Tu Poder
A ver, que levante la mano quien no haya invertido horas, días y hasta semanas enteras en cursos de colorimetría avanzada, nuevas técnicas de corte, o extensiones.
¡Todos lo hemos hecho! Y cada una de esas horas cuenta, cada euro gastado en formación es una inversión en ti. Personalmente, me encanta recordar aquella vez que viajé a Barcelona para un seminario intensivo de balayage.
Fue agotador, pero la confianza y las habilidades que adquirí fueron un antes y un después en mi carrera. Es fundamental que cada certificación, cada taller, cada experiencia de aprendizaje que tengas, esté bien documentada y la uses a tu favor.
No se trata solo de tener el papel, sino de saber comunicar cómo ese conocimiento te hace un estilista más completo, más eficiente y, por ende, más valioso para el salón.
¿Has reducido el tiempo de un servicio sin sacrificar calidad? ¿Has introducido una técnica que atrae a nuevos clientes? ¡Eso es oro!
Tus certificaciones son el respaldo de tu maestría, y tu capacidad para aplicarlas, el motor de tu crecimiento.
Desentrañando el Mercado: Tu Brújula Salarial
Investigación Salarial Específica de la Región
Una de las claves para cualquier negociación exitosa es el conocimiento. Antes de sentarte a hablar de números, tienes que saber cuánto se está pagando en tu zona, en salones de tu nivel y con tu experiencia.
Yo misma, la primera vez que busqué trabajo fuera de mi ciudad natal, me llevé una sorpresa al ver la disparidad de sueldos. Para un peluquero en Madrid, el rango puede ser muy diferente al de, por ejemplo, Sevilla o Valencia.
Utiliza portales de empleo, busca en foros de la industria, e incluso, si tienes confianza, pregunta a colegas de otros salones. No te limites solo al salario base; investiga también los esquemas de comisiones, los beneficios adicionales y las horas de trabajo.
Esta información es tu escudo y tu espada. Te permite tener una expectativa realista y te da argumentos sólidos para defender tu propuesta. Sin estos datos, estás negociando a ciegas, y eso es algo que, como profesionales, no nos podemos permitir.
La clave es no quedarse con la primera cifra que encuentres, sino hacer una inmersión profunda en el panorama local.
Análisis de la Competencia y tu Diferenciación
Ahora que sabes lo que se paga, es hora de analizar a tu “competencia” (otros salones y estilistas). ¿Qué ofrecen ellos? ¿Qué te hace diferente a ti?
Quizás eres un maestro en coloraciones veganas, o tienes una clientela fiel que te sigue a donde vayas. Tal vez tu especialidad en peinados de novia es insuperable.
Cuando miro a mi alrededor, siempre me pregunto: “¿Qué tengo yo que me hace única?”. Esa es la pregunta que debes hacerte. Si eres capaz de identificar y articular esas cualidades únicas, tienes una ventaja enorme.
Un salón siempre busca algo que lo distinga, y si tú eres ese “algo”, tu valor se dispara. Por ejemplo, en mi caso, mi habilidad para hacer transformaciones radicales y mi enfoque en el cuidado del cabello a largo plazo han sido siempre un punto a mi favor.
No solo vendo un corte, vendo una experiencia y un compromiso con la salud capilar de mis clientes. Saber esto te permite no solo pedir un mejor salario, sino también posicionarte como una inversión a largo plazo para el salón.
Construyendo tu Argumentario: La Cifra no miente
Tu Valor Cuantificable: Ingresos y Retorno de Inversión
Aquí viene la parte donde los números juegan a tu favor. ¿Sabes cuánto dinero generas para el salón? Si eres autónomo o tienes un registro de tus servicios, puedes calcular un promedio.
Si trabajas por cuenta ajena, intenta estimar el número de clientes que atiendes al día/semana y el precio promedio de tus servicios. Muchos estilistas no llevan este registro, pero te aseguro que es una herramienta poderosa.
Si puedes demostrar que, por ejemplo, generas X cantidad de euros al mes para el salón, y que tu sueldo es solo una fracción de eso, tu posición negociadora se fortalece muchísimo.
Yo empecé a llevar un registro detallado de mis servicios y las ventas de productos recomendados, y fue revelador. No solo me ayudó a mejorar mis propias ventas, sino que me dio la munición perfecta para mi última negociación salarial.
Presentar números fríos y duros demuestra profesionalidad y que entiendes el negocio más allá de las tijeras.
Preparando Escenarios: Anticipa y Conquista
Una vez que tienes todos tus datos, es momento de pensar en la conversación. No vayas a ciegas. Prepara posibles preguntas que te puedan hacer y, lo más importante, ten listas tus respuestas.
¿Qué harás si te dicen que el presupuesto es limitado? ¿Cómo reaccionarás si te ofrecen un sueldo base bajo pero con comisiones altas? Piensa en tu “salario ideal”, tu “salario aceptable” y tu “salario mínimo no negociable”.
Tener estos rangos claros te dará seguridad. Yo, por ejemplo, practico la conversación frente al espejo, como si fuera una audición. Me ayuda a pulir mis argumentos y a controlar los nervios.
También es útil pensar en diferentes escenarios: si te ofrecen un sueldo menor al esperado, ¿qué otros beneficios podrían compensarlo? Quizás más días libres, un bono por rendimiento, o formación pagada.
Estar preparado para diferentes resultados te da una ventaja estratégica.
El Momento de la Verdad: Cómo y Cuándo Negociar
Estrategias de Comunicación y Lenguaje Corporal
La forma en que te comunicas es tan importante como lo que dices. Habla con confianza, mantén contacto visual y siéntate erguido. Evita los titubeos, los gestos nerviosos o cruzarte de brazos.
Un lenguaje corporal abierto y seguro proyecta profesionalismo y determinación. Recuerdo una vez que mi voz temblaba al inicio de una negociación, pero me esforcé por controlar mi respiración y hablar con convicción.
Noté cómo mi interlocutor me escuchaba con más atención. Es vital transmitir que sabes lo que vales y que estás dispuesto a defenderlo de forma respetuosa pero firme.

No se trata de ser agresivo, sino de ser asertivo. Y un consejo personal: elige el momento adecuado. No intentes negociar un lunes a primera hora, cuando todo el mundo está estresado.
Un momento más tranquilo, quizás a media semana o por la tarde, puede hacer una gran diferencia en la receptividad de la otra persona.
Negociando Beneficios Adicionales y Condiciones Laborales
| Tipo de Beneficio | Descripción y Valor Agregado |
|---|---|
| Comisiones por Venta de Productos | Un porcentaje sobre las ventas de productos que recomiendes a tus clientes. Incentiva el conocimiento del producto y el servicio al cliente. |
| Formación Continua Pagada | El salón cubre el coste de cursos o seminarios relevantes para tu desarrollo. Mejora tus habilidades y el prestigio del salón. |
| Flexibilidad de Horarios | Posibilidad de adaptar tu jornada o tener más autonomía. Mejora la conciliación personal y profesional. |
| Bonos por Rendimiento o Clientes Nuevos | Incentivos económicos por alcanzar objetivos específicos o atraer nueva clientela. Reconoce tu impacto directo en el negocio. |
| Días Libres Adicionales | Más días de descanso que los estipulados por ley. Contribuye al bienestar y reduce el estrés. |
El sueldo no lo es todo, ¡y esto es algo que he aprendido con el tiempo! Hay muchos otros factores que pueden mejorar tu calidad de vida y tu desarrollo profesional.
¿Qué tal si pides que te paguen un curso de formación que te interesa? ¿O quizás una comisión por la venta de productos, que además te incentiva a conocerlos a fondo?
Los horarios flexibles también pueden ser un punto clave, especialmente si tienes responsabilidades familiares. Siempre ten en mente que estos “extras” tienen un valor económico y personal considerable.
He visto a colegas negociar con éxito un seguro médico privado o incluso un presupuesto para herramientas de trabajo de alta gama. No subestimes el poder de estos beneficios.
A veces, un paquete de compensación total, que incluya un salario base competitivo más estas ventajas, es mucho más atractivo y beneficioso a largo plazo que solo un sueldo un poco más alto.
Siempre propón alternativas y muestra que estás pensando en cómo tu propuesta beneficia tanto a ti como al salón.
Más Allá del Dinero: Manteniendo tu Valor en el Tiempo
Desarrollo Continuo: Siempre a la Vanguardia
El mundo de la peluquería y la estética es increíblemente dinámico. Lo que es tendencia hoy, mañana puede no serlo. Por eso, mi consejo más sincero es: ¡nunca dejes de aprender!
Invertir en tu formación continua no solo te mantiene actualizado, sino que aumenta tu valor en el mercado. Asiste a ferias del sector, suscríbete a revistas especializadas, sigue a los grandes nombres en redes sociales, y por supuesto, ¡toma cursos!
Yo siempre tengo un ojo puesto en las nuevas técnicas y productos que van saliendo. La última vez, me apunté a un curso online de marketing digital para salones, y no solo aprendí a promocionar mi trabajo, sino que también pude ofrecer ideas valiosas a mi empleador.
Esto demuestra proactividad, pasión y un compromiso genuino con tu crecimiento profesional, algo que cualquier buen jefe valorará. Recuerda, cuanto más sabes y más ofreces, más indispensable te vuelves y, por ende, mejor posicionado estarás para futuras negociaciones.
Valoración Regular: No Esperes a que te Ofrezcan
No esperes a que te llamen para revisar tu salario. Sé proactivo. Programa reuniones anuales o bianuales con tu empleador para discutir tu desempeño, tus logros y, por supuesto, tu compensación.
Presenta un resumen de tus contribuciones, el número de clientes satisfechos que has atendido, las nuevas habilidades que has adquirido y cómo todo esto ha beneficiado al salón.
Es importante que la revisión salarial no sea un evento aislado, sino parte de una conversación continua sobre tu desarrollo profesional y el crecimiento del negocio.
Recuerdo haber esperado demasiado tiempo en un trabajo y sentía que mi esfuerzo no se valoraba. Aprendí la lección. Desde entonces, soy yo quien inicia la conversación.
Esto muestra iniciativa y que te tomas en serio tu carrera. Además, si las conversaciones son regulares, puedes ajustar tus expectativas y las de tu empleador a lo largo del tiempo, evitando sorpresas y frustraciones.
Evitando Tropiezos: Errores Comunes y Cómo Esquivarlos
Errores al Negociar: Lo que NO debes hacer
En mi camino, he cometido algunos errores y he visto a muchos colegas caer en ellos. Uno de los más grandes es ir a la negociación sin preparación. Imagina ir a un examen sin estudiar, ¡así de mal!
Otro error garrafal es personalizar la negociación. No se trata de “ellos contra ti”; es una conversación profesional. Evita las amenazas, los ultimátums o las comparaciones con otros compañeros.
“A fulanito le pagáis más” rara vez funciona y suele generar resentimiento. Además, no te cierres a escuchar. A veces, la primera oferta no es la definitiva, y puedes perder una buena oportunidad si te niegas a considerar otras opciones.
Y, por favor, ¡no seas demasiado modesto! Es bueno ser humilde en el trabajo, pero en la negociación, tienes que mostrar tu valor sin disculpas. He aprendido que la confianza, sin arrogancia, es la clave.
Manejo de la Negativa y Próximos Pasos
¿Y si, a pesar de todo tu esfuerzo, te dicen que no? ¡Que no cunda el pánico! Una negativa no es el fin del mundo.
Lo más importante es cómo reaccionas. Primero, mantén la calma y la profesionalidad. Pregunta por las razones de la negativa: ¿es por presupuesto, por desempeño, por el momento?
Entender el “porqué” te dará información valiosa. Quizás te digan que el salón no puede permitirse un aumento ahora, pero sí en seis meses. O que necesitan que adquieras una habilidad específica primero.
En ese caso, pregunta qué pasos puedes tomar para alcanzar tus objetivos salariales. Yo me he encontrado en esa situación, y lo que hice fue pedir un plan de acción concreto con objetivos medibles.
Esto no solo demuestra tu compromiso, sino que también establece un camino claro para el futuro. Una negativa puede ser una oportunidad para reajustar tu estrategia o incluso, si no hay perspectivas de mejora, para considerar otras opciones laborales que valoren tu talento como se merece.
Recuerda que tu valor no disminuye por una única respuesta negativa.
Para Finalizar
¡Mis queridos colegas y apasionados de las tijeras! Llegamos al final de este recorrido, y espero de corazón que cada palabra les haya resonado. Como bien saben, el camino del estilista no es solo un oficio; es una vocación, una forma de arte que transforma y eleva. He compartido con ustedes mis propias experiencias, mis aciertos y mis tropiezos, porque creo firmemente que en la transparencia encontramos la fuerza para crecer juntos. Recuerden siempre la magia que reside en sus manos, el impacto que tienen en la vida de sus clientes y el valor incalculable de su dedicación. No se conformen con menos de lo que merecen. Es hora de dejar de subestimar su talento y comenzar a reclamar el verdadero precio de su arte. Cada corte, cada color, cada peinado es una pincelada de su genio, y es fundamental que ese genio sea reconocido y justamente remunerado. Confíen en su valía, prepárense para defenderla y sigan brillando con esa luz única que solo ustedes poseen. ¡A por todas!
Información Útil que Debes Saber
Aquí te dejo una serie de puntos clave y consejos prácticos que, como estilista, he descubierto que marcan una verdadera diferencia en tu trayectoria profesional y en cómo percibes y presentas tu valor:
1. Construye un Portafolio Impecable: Tus trabajos hablan por ti. Documenta cada transformación, cada peinado y cada coloración con fotos de alta calidad y testimonios de clientes satisfechos. Es tu prueba visual irrefutable de la magia que creas y un reflejo directo de tu habilidad. Invierte en buenas fotos, son tu mejor carta de presentación.
2. Invierte Constantemente en Formación: El mundo de la belleza es un universo en constante evolución. Cada curso, seminario o especialización que tomes no solo mejora tus habilidades técnicas y creativas, sino que eleva tu estatus profesional y te hace más valioso para cualquier salón o cliente. Mantente siempre a la vanguardia, es la mejor inversión en ti mismo.
3. Investiga a Fondo el Mercado Laboral: Antes de sentarte a negociar, es crucial que conozcas los salarios promedio, los esquemas de comisiones y los beneficios adicionales que se ofrecen en tu región y para tu nivel de experiencia. La información es tu mejor aliada para establecer expectativas realistas y argumentar tu propuesta de valor de manera sólida y fundamentada.
4. Cuantifica tu Valor: Lleva un registro detallado de los ingresos que generas para el salón, de la clientela que atraes y de las ventas de productos que impulsas. Presentar números concretos demuestra tu impacto directo y medible en el negocio, transformándote de un coste a una inversión rentable para tu empleador. Los datos son poderosos en la mesa de negociación.
5. Prepara tu Estrategia de Negociación: Anticipa posibles escenarios, practica tus argumentos con confianza y considera no solo el salario base, sino también una gama de beneficios adicionales como formación continua pagada, flexibilidad horaria, bonos por rendimiento o un mejor seguro médico. Una negociación integral siempre será más beneficiosa a largo plazo.
Aplicar estos consejos te permitirá no solo pedir lo que mereces, sino también demostrar de forma tangible por qué eres una pieza fundamental en cualquier equipo, un profesional indispensable cuya ausencia se notaría.
Puntos Clave a Recordar
Para cerrar con broche de oro y que no se les escape nada, aquí les dejo los puntos más cruciales de nuestra charla. Recuerden que su valor como estilistas no es solo una cuestión de talento innato, sino de cómo lo cultivan, lo presentan y lo defienden. Primero, su portafolio y su formación son la base de su poder; no los subestimen, documéntenlos meticulosamente. Segundo, el conocimiento del mercado es su brújula; investiguen salarios y diferenciadores. Tercero, cuantifiquen su impacto; los números no mienten y son su mejor argumento. Cuarto, la negociación es un arte; preparen cada escenario, dominen su lenguaje corporal y no teman pedir lo que vale su trabajo, incluyendo beneficios más allá del sueldo. Y por último, nunca dejen de aprender y sean proactivos en la valoración de su desempeño. Su carrera es un maratón, no un sprint. La confianza en uno mismo, la preparación exhaustiva y una comunicación efectiva son las herramientas más afiladas en su caja para asegurar que siempre obtengan el reconocimiento y la compensación que realmente merecen. ¡Adelante!
Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖
P: ero, ¿cuántas veces esa pasión y dedicación no se ven reflejadas en nuestra cuenta bancaria? Hablar de dinero en nuestro sector a veces es un tema delicado, casi un tabú, pero ¡es hora de romper con eso! Especialmente cuando vemos cómo el mercado está en constante evolución, con nuevas técnicas, productos innovadores y una demanda creciente por estilistas de primer nivel que dominen las últimas tendencias.No es justo que tu habilidad y experiencia se queden sin el reconocimiento económico que merecen. Saber cómo negociar tu sueldo no es solo un truco; es una habilidad esencial que puede catapultar tu carrera y asegurarte el futuro profesional que siempre has soñado. ¿Cansado de sentir que tu esfuerzo no se valora lo suficiente? ¿De ver cómo otros, quizás con menos talento o dedicación, obtienen mejores condiciones laborales o un salario más elevado? En la era actual, donde la imagen personal es clave y el talento se cotiza al alza, entender el valor real de tu trabajo y saber expresarlo de forma efectiva es más importante que nunca. No se trata solo de pedir más, sino de demostrar con hechos por qué lo mereces y cómo tu experiencia, formación y habilidades impactan directamente en el éxito y la reputación del salón. He sido testigo de cómo muchos colegas han transformado completamente su situación financiera y profesional solo aplicando unos cuantos trucos clave que te voy a desvelar, trucos que te darán la confianza para pedir lo que realmente vales.Prepara tu bloc de notas, porque a continuación vamos a descubrir juntos esas estrategias de negociación salarial que, te lo aseguro, cambiarán tu futuro como peluquero o estilista. ¡En el siguiente post te lo explico todo al detalle!Q1: ¿Cómo puedo saber cuál es el salario justo que debería ganar como peluquero/a o estilista en España?
A1: ¡Esta es la pregunta del millón, ¿verdad?! Y te lo digo por experiencia propia, que al principio uno se siente un poco a ciegas. Lo primero que te aconsejo, y esto es clave, es investigar. Habla con compañeros de profesión (¡sí, a veces da un poco de vergüenza, pero es importantísimo!), busca ofertas de empleo en portales especializados y fíjate en los salarios que se ofrecen para puestos similares al tuyo. Ten en cuenta tu nivel de experiencia, si tienes alguna especialización (colorimetría avanzada, extensiones, barbería, etc.), y la ubicación del salón. No es lo mismo un salario en el centro de Madrid o Barcelona que en un pueblo más pequeño. Un estilista con experiencia y una buena cartera de clientes, especialmente si tiene formación continua y sabe de las últimas tendencias, puede aspirar a un sueldo mucho más elevado que un principiante. Yo misma, después de años, me di cuenta de que mi valor iba mucho más allá de las tijeras; mi capacidad para fidelizar clientes y generar un ambiente especial en el salón ¡también cuenta! Así que, compara, valora lo que aportas y no te conformes con menos de lo que realmente mereces. ¡Tu talento es oro!Q2: ¿Qué tipo de información o “pruebas” debería preparar antes de sentarme a negociar mi sueldo con mi jefe?
A2: ¡Excelente pregunta! Y aquí es donde marcamos la diferencia entre “pedir” y “demostrar”. No llegues a la negociación solo con la idea de que “quieres ganar más”. ¡Eso no funciona! Tienes que ir con datos, con “pruebas” de tu valor. Piensa en esto: ¿Cuántos clientes fieles tienes gracias a tu trabajo? ¿Has recibido reseñas maravillosas en redes sociales o en la web del salón? ¡Guárdalas! ¿Hay fotos del “antes y después” de trabajos espectaculares que has hecho? ¡
R: ecopílalas! ¿Has realizado cursos de formación recientes que te permiten ofrecer servicios nuevos o más avanzados? ¡Enséñalos!
Si has logrado aumentar las ventas de productos en el salón, o si has contribuido a traer nuevos clientes, o si tus clientes siempre vuelven a ti, ¡todo eso es oro!
Yo, en su momento, preparé una pequeña carpeta con mis diplomas, testimonios y una estimación de cuántos clientes recurrentes tenía gracias a mi labor.
No se trata de presumir, sino de presentar de forma clara y concisa el impacto positivo y tangible que tienes en el negocio. ¡Tu jefe lo verá con otros ojos, te lo aseguro!
Q3: Si mi jefe me dice que “no hay presupuesto” o que “no es el momento”, ¿qué opciones tengo para seguir mejorando mis ingresos o condiciones? A3: ¡Uff, esa es una situación que todos hemos vivido y que puede desanimar mucho!
Pero ¡ánimo, que no todo está perdido! Si te topas con un “no” rotundo al aumento salarial directo, es momento de ser creativo y pensar en otras formas de mejorar tus condiciones.
Yo siempre digo que hay muchas maneras de ganar valor y mejorar tu día a día. ¿Qué tal proponer un esquema de comisiones por productos que vendas? O, ¿quizás una comisión por cada nuevo cliente que traigas al salón gracias a tu promoción personal?
Otra opción es negociar otras “ventajas”: ¿Un horario más flexible? ¿Más días de formación pagados para especializarte aún más? ¿Invertir en herramientas de trabajo de última generación que te permitan ofrecer un mejor servicio o trabajar más cómodo?
¡Hasta un día libre extra al mes puede marcar la diferencia en tu calidad de vida! Si definitivamente sientes que tu trabajo no se valora en absoluto y no hay margen para ninguna mejora, a veces hay que ser valiente y considerar otras opciones en el mercado.
Hay muchos salones buscando talento y dispuestos a pagar lo que vale. Pero antes de eso, agota todas las vías de negociación, ¡demuestra tu creatividad y tu compromiso!






